Ingredientes
Para 6 napolitanas
- 200 g de espinacas
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva
- 500 g de ricota
- 50 g de queso rallado para fundir (y un poco más para decorar)
- La ralladura de medio limón pequeño
- Sal al gusto
- Nuez moscada al gusto
- 1 lámina de masa de hojaldre, muy fría
- 1 huevo batido
Instrucciones
Calentar el horno a 200ºC (o a la temperatura que indique el envase de la masa de hojaldre).
Picar las espinacas y reservar. Calentar el aceite de oliva en una sartén y añadir las espinacas. Apagar el fuego y dejar que se hagan con el calor residual, removiendo hasta que hayan reducido su volumen.
Pasar las espinacas a un colador y retirar el exceso de agua apretándolas bien con la ayuda de una cuchara.
Poner la ricota en un bol y añadir las espinacas, los 50 g de queso para fundir, la ralladura de limón, una pizca de sal y nuez moscada al gusto. Mezclar bien, probar y rectificar la sazón si fuese necesario.
Sacar la lámina de hojaldre de la nevera y cortarla en 6 rectángulos que sean más o menos iguales si queremos hacer napolitanas grandes. Para hacer mini napolitanas, cortar tiras de dos dedos de ancho más o menos por un dedo de largo.
Distribuir el relleno de forma generosa -si te sobra, úsalo en un plato de pasta- en el centro de cada rectángulo. Cubrir el relleno con un extremo de la masa y pintarlo con huevo. Cerrar la napolitana levantando el otro extremo y uniéndolo a la parte que lleva el huevo.
Darles la vuelta a las napolitanas y colocarlas en una bandeja de horno con papel sulfurizado. Pintar el exterior con más huevo batido. Hornear a 200ºC (o la temperatura que indique el envase de la masa de hojaldre) durante 15 minutos.
Sacar del horno con cuidado, volver a pincelar con un poco de huevo batido y añadir el queso extra por encima. Devolver al horno y terminar de cocer otros 5 minutos más o hasta que el queso de encima se funda. Dejar que repose y se atempere, preferiblemente sobre una rejilla, antes de servirlas.

Comentarios
Publicar un comentario