Ingredientes
- 1 l de leche entera
- 20 g de mantequilla a temperatura ambiente (opcional, es algo de mi propia invención que me gusta por su aporte final)
- 170 g de azúcar
- La corteza de ½ limón (sin la parte blanca)
- 8 yemas de huevo
- 2 cucharadas de fécula de maíz (maizena)
- ½ palo de canela
- ½ vaina de vainilla
Instrucciones
Colocar la leche en un cazo con la rama de canela, la vainilla -raspada del interior de su vaina- y la corteza de limón. Calentar, llevar a ebullición y apartar del fuego. Dejar infusionar 15-20 minutos y colar.
Disponer las yemas de huevo con el azúcar en un cuenco y batir con unas varillas. Añadir la maizena, batir bien y echar poco a poco la leche, mezclando con las varillas para dejar una textura homogénea.
Calentar a fuego lento removiendo con las varillas constantemente, para que no se pegue ni se haga tortilla. Continuar la cocción durante unos 10 minutos o algo más, hasta que espese. Recordar que en caliente la mezcla será siempre más líquida que cuando enfríe.
Incorporar la mantequilla y remover bien. Llenar los recipientes que más nos gusten y dejar templar un poco, filmados al contacto para que no se forme una capa encima. Cuando estén templados, meter en la nevera. Al servir rematarlas, si se quiere, con una galleta por encima.

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