El sorbete de limón con cava es el "limpiaplatos" por excelencia en las celebraciones, pero también un postre ligero y refrescante perfecto para cualquier ocasión.
Aquí tienes la receta clásica y el truco para que te quede con la textura perfecta (tipo crema) y no se convierta en un bloque de hielo.
Ingredientes (Para 4-6 personas)
Sorbete de limón: 500 g (un bote de helado de buena calidad).
Cava: 250 ml (procura que esté muy frío).
Nata para montar (opcional): 100 ml (esto le da una textura de "mousse" increíble).
Piel de limón rallada o unas hojas de menta para decorar.
Preparación paso a paso
Ablandar el helado: Saca el sorbete de limón del congelador unos 5 o 10 minutos antes de empezar para que no esté excesivamente duro.
Mezclar: Pon el sorbete en un bol grande o directamente en el vaso de la batidora. Añade el cava poco a poco.
Batir: * Si buscas algo líquido y ligero: Bate con unas varillas manuales o una cuchara larga.
Si buscas una textura cremosa: Usa la batidora eléctrica a baja potencia durante unos segundos. No te pases o se derretirá por completo.
El toque maestro: Si quieres que sea un postre de diez, añade un chorrito de nata líquida mientras bates. Esto estabiliza la mezcla y evita que el cava se separe del helado.
Consejos para un resultado profesional
La copa importa: Sírvelo en copas de flauta (de cava) o copas tipo Martini que hayan estado previamente en el congelador.
El punto de alcohol: Si hay niños, puedes sustituir el cava por gaseosa de limón o agua con gas. Si lo quieres más fuerte, añade un chorrito de vodka.
Preparación al momento: Este postre pierde su gracia si se guarda hecho en el congelador, ya que pierde el gas del cava. Lo ideal es montarlo justo antes de servir.

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