La Tarta Sacher es uno de los grandes clásicos de la repostería austriaca.
Aquí tienes la receta para que te quede espectacular:
🛒 Ingredientes
Para el bizcocho:
150g de chocolate negro (mínimo 55% cacao)
150g de mantequilla a temperatura ambiente
150g de azúcar (puedes dividirlo en 75g para la mantequilla y 75g para las claras)
6 huevos (separando yemas de claras)
150g de harina de repostería
1 pizca de sal
1 cucharadita de esencia de vainilla
Para el relleno y cobertura:
250g de mermelada de albaricoque (o damasco)
2 cucharadas de agua o licor (opcional, para aligerar la mermelada)
Para el glaseado final:
150g de chocolate negro para postres
150ml de nata para montar (crema de leche)
40g de mantequilla (para darle brillo)
👨🍳 Preparación paso a paso
1. Elaboración del bizcocho
Fundir el chocolate: Derrite el chocolate al baño maría o en el microondas (en intervalos de 30 segundos para que no se queme) y reserva.
Cremar la mantequilla: Bate la mantequilla blanda con la mitad del azúcar hasta que esté cremosa. Añade las yemas una a una y la vainilla, batiendo bien.
Mezclar: Incorpora el chocolate fundido (que no esté muy caliente) a la mezcla de mantequilla y yemas.
Montar las claras: En otro bol, monta las claras a punto de nieve con la pizca de sal. Cuando empiecen a espumar, añade el resto del azúcar poco a poco hasta obtener un merengue firme.
Combinar: Añade una parte de las claras a la mezcla de chocolate para aligerarla. Luego, añade el resto con movimientos envolventes.
Por último, tamiza la harina encima y mézclala suavemente para no perder el aire. Hornear: Vierte en un molde de unos 22cm (engrasado) y hornea a 170°C durante 45-50 minutos. Deja enfriar totalmente antes de desmoldar.
2. El relleno de albaricoque
Corta el bizcocho por la mitad horizontalmente.
Calienta un poco la mermelada con el agua o licor para que sea más fácil de extender.
Extiende una capa generosa de mermelada en la base y tapa con la otra mitad.
Truco profesional: Cubre también los laterales y la parte superior de la tarta con una capa fina de mermelada. Esto "sellará" el bizcocho y hará que el glaseado quede liso.
3. El glaseado de chocolate
Calienta la nata hasta que hierva. Retira del fuego y añade el chocolate troceado.
Remueve hasta que se disuelva y añade la mantequilla para darle ese brillo espejo característico.
Coloca la tarta sobre una rejilla y vierte el glaseado desde el centro, dejando que caiga y cubra los bordes de forma natural.
💡 Consejos de experto
Reposo: La tarta Sacher gana mucho si se deja reposar unas horas (o de un día para otro) antes de comerla.
Acompañamiento: Tradicionalmente se sirve con una buena montaña de nata montada sin azúcar para contrastar con la intensidad del chocolate.

Comentarios
Publicar un comentario